TRAS LA TERTULIA DE PIERO BONAGURI






Siempre es un placer poder disfrutar de un trabajo tan exquisito como el que nos presentó aquella noche  Piero Bonaguri: "Homenaje a Segovia" de la editorial Ut Orpheus. Obras de diferentes autores contemporáneos que han sido dedicadas al maestro Andrés Segovia, llenas de matices tímbricos, muy distintas entre sí que, sin duda, pensaban en la paleta de sonidos y colores que el fallecido genio podía transportar a la guitarra, que convertía en sorprendente orquesta.

Técnicamente brillante y de delicado gusto, Piero Bonaguri, nos transporta al mundo mágico, y no siempre apreciado, de la música contemporánea para la guitarra, a la que ha dedicado otros títulos en la misma editorial que merece la pena tener en cuenta. Un homenaje desde la admiración y el respeto a una de las figuras más importantes de la historia de la guitarra. Fue una velada para recordar.


Fragmento de la tertulia

TRAS LA TERTULIA DE ALBERTO BLANCO



La historia siempre se suele escribir desde el lugar de la victoria, haya suerte o no de por medio,  y lo demás queda borrado con un soplo de olvido, en este caso, de silencio. Al igual que lo peor que le puede pasar a una imagen es que la borren, para la música es doloroso que le tapen la boca. Alberto Blanco nos acerca este relato sobre la guitarra que muchos dejaron pasar de largo en este viaje. Piezas muy poco conocidas e interpretadas, incluso rescató una obra inédita (''Atardecer"-1930- de Juan José  Mantecón). Entramos en una atmósfera en la que se desvelaron los secretos de este repertorio, y en la que descubrimos la voz de las obras de los diferentes compositores madrileños del llamado "Grupo de los Ocho" o "Grupo de la República": Rosa García Ascot, Gustavo Pitaluga, Rodolfo y Ernesto Halffter-Escriche, Julián Bautista, Fernando Remacha, Salvador Bacarisse y Juan José Mantecón.

Todo empezó con Falla y su "Homenaje a Debussy", ¿y por qué toma como inicio de su tertulia esta obra? A principios del siglo pasado hubo dos tendencias en España, una de ellas, el "Nacionalismo Vanguardista" tuvo como figura destacada a Manuel de Falla. El Grupo de los Ocho  siguió el lenguaje y la estética de este gran compositor, tal y como se puede apreciar en su Manifiesto presentado en la Residencia de Estudiantes en 1930. La Guerra Civil dejó huérfanos sus sueños y vocaciones, trajo una sequía dolorosa en esta etapa de la historia de la guitarra cuando estas piezas dejan de ser interpretadas, y les llevó al exilio callándoles la boca. 

Si la historia fue justa o no, no me corresponde a mi valorarlo, pero creo que todo tiene un sentido dentro de contexto histórico, de un momento determinado, y los huecos sólo contribuyen a perder el significado de parte de lo que somos ahora. Alberto interpretó de manera magistral estas piezas de mucha complejidad técnica y nos hizo disfrutar con las explicaciones de cada compositor. Gracias por traernos a nuestro presente estos autores.


NEW SYSTEM IN OUR GUITARS// NUEVO SISTEMA EN NUESTRAS GUITARRAS



http://www.schertler.com/pickups/lydia-series/lydia-eq-guitar/



In the Frankfurt   Musikesse  we introduce the new equipment  Lydia EQ  in our studio and semiprofessional guitars.  LYDIA EQ includes a CLASS-A internal preamp, with volume, bass and treble pots, installed in the sound hole. Do not hesitate to contact us if you need more info. 


En la Feria de Frankfurt  hicimos la presentación del  nuevo equipo de electrificación Lydia EQ  instalado en nuestras guitarras de estudio y semiprofesional.  El sistema incluye un preamplificador interno CLASS-A, con control de volumen y ecualización colocados a un lado de la boca de la guitarra. No dudes en contactar con nosotros para más información.


PUNTADAS HISTÓRICAS (CAP.6). TODO EMPEZÓ EN SALVATIERRA: HISTORIA DE JOSÉ RAMÍREZ I






JOSÉ RAMIREZ DE GALARRETA Y PLANET

Todo empezó en Salvatierra de Álava, municipio fundado en 1256 por Alfonso X el Sabio, villa de gran importancia en el siglo XVIII, cruce de caminos de cultura, música, comercio... entre Francia, el País Vasco, Navarra, la Rioja y Castilla, y situada en el centro mismo del camino de Santiago. En dicha localidad nacio Domingo Ramírez de Galarreta y Martínez de Abad, el padre de José Ramírez I, también nacido en la misma localidad.

Dicen que no hay nada como hacer aquello para lo que uno ha nacido, y tener la valentía de llevarlo a cabo. Y aunque nadie dijo que sería fácil, sí satisfactorio cuando uno apuesta por lo que le dice su corazón.Y ese fue el caso de mi bisabuelo, José Ramírez I, el fundador de esta casa, maestro de maestros, entre los cuales habría que destacar a su hermano pequeño Manuel, siendo José a su vez una personalidad clave en el desarrollo de la Escuela de Madrid de Constructores de Guitarras.  Otros discípulos suyos fueron Rafael Casana, Enrique García (quien más tarde se estableció en Barcelona y que fue a su vez maestro de Francisco Simplicio), Julián Gómez Ramírez (quien se estableció en París) y Antonio Viudez. Y, claro está, su primogénito José Simón, el segundo de la saga.

José RI nació en Madrid, el 27 de Enero de 1858 a las 6h de la mañana. Es una curiosa coincidencia -¿sincronicidad tal vez?- que ese mismo día, un siglo antes, hubiera nacido Wolfgang Amadeus Mozart, y aunque lo único que tenían en común –desde el punto de vista astrológico- era el Sol natal exactamente en el mismo grado de Acuario, en la vida al menos ambos compartieron su amor por la música. Y la otra interesante coincidencia es que dos de los  tataranietos de José –mis sobrinos Enrique y Javier- también nacieron en esa misma fecha un siglo después; añadiré que  Enrique está en la actualidad construyendo guitarras en nuestro taller y enseñando el oficio a su hermana Cristina.

No es este el primer artículo que escribo sobre mis antepasados tomando alguna referencia de sus planetas natales. El primero que escribí fue sobre Manuel Ramírez, porque me hicieron el encargo desde Alhama de Aragón, su localidad natal. Pero de haberme animado por propia iniciativa a escribir desde esta perspectiva, para hacer justicia habría empezado por el principio, es decir, desde mi bisabuelo José, que fue quien al fin y al cabo emprendió esta maravillosa aventura en la que, dicho sea de paso, nos involucró a todos los que vinimos detrás, desde su hermano pequeño Manuel hasta mis sobrinos Cristina y Enrique.

¿Qué fuerza hay en la carta astral de José para habernos transmitido su marcada afición por la construcción de guitarras? Esa fue mi primera pregunta al decidir escribir sobre él. Y encontré la respuesta precisamente en la casa IV, la de la familia, las raíces, la herencia genética… una conjunción estrecha entre Júpiter y Plutón en la cúspide de la casa, donde su presencia es más poderosa. Y nos hablan de una personalidad intensa, incluso obsesiva, y del poder transformador y expansivo de su naturaleza, de la pasión y el entusiasmo sin duda contagiosos, así como capaces de trascender cualquier límite, todo ello acentuado por su oposición con Marte en lo más alto de la carta, en el Medio Cielo y en Escorpio. Entiendo ahora de dónde le venía ese genio terrible del que siempre hablaba mi padre cuando se refería a él. Y también entiendo su empuje a la hora de iniciar este camino guitarrero tan poco trillado partiendo de la nada.

Aunque en realidad no me atrevería a asegurar que realmente partiera de la nada, pues hay antecedentes familiares de músicos profesionales,  incluso la existencia de un guitarrero contemporáneo suyo, establecido en Logroño, en la calle Mayor nº 52 hacia 1890, y con toda seguridad su hermano, llamado Antonio Ramírez de Galarreta y Planells*, de acuerdo con las últimas indagaciones que estamos llevando a cabo. Puede que tirando del hilo surjan datos interesantes que estaré encantada de compartir si consigo información más precisa.*

Lo cierto es que, hoy por hoy, no hemos tenido ninguna prueba de la existencia de algún antepasado en la familia que se dedicara a este oficio, por lo que siempre hemos creído que tuvo que ser pura vocación, ya que su padre, Domingo Ramirez de Galarreta y Martínez Abad, era constructor y por lo que sabemos gozaba de una buena situación económica, así que llama la atención que José, el primogénito, eligiera un trabajo que estaba tan mal remunerado en vez de dedicarse a los negocios de su padre, mucho más lucrativos.

Sin embargo hay otro dato curioso sobre Domingo, el padre de JR I, que  podría apuntar en otra dirección, y es que, para ser más exactos, era constructor y Maestro carpintero. Hay que tener en cuenta que en aquella época, en Madrid, el gremio de la Madera incluía a los guitarreros. Es por tanto fácil deducir que existiera una relación entre Domingo y los guitarreros madrileños, y por supuesto entre ellos Francisco González, quien estaba establecido como ebanista/carpintero en 1849 y que fue el maestro de JR I. No parece nada extraño, entonces, que los tres hijos mayores de Domingo (José, Antonio y Manuel) fueran guitarreros. ¿Es posible que Domingo fuera guitarrero a su vez?. La pena es que, hoy por hoy, no conocemos la existencia de ninguna guitarra construida por él, pero es algo a tener en cuenta, sobre todo ahora que hemos descubierto a un guitarrero más en la familia Antonio Ramírez de Galarreta en Logroño, hasta hoy desconocido. *

Y además, hay otro dato más que, tirando del hilo, me llevó a algunas conclusiones que podrían añadir leña al origen de la inclinación guitarrera de JR I. Mi padre siempre nos contaba que su abuelo, JR I, era masón, concretamente Maestro de Ceremonias, pues llevó el bastón que representa dicho cargo. Hay que añadir que no era raro que, en aquella época, los profesionales con una formación fueran masones, lo que les permitía acceder a una información y a unos conocimientos que de otro modo no podrían obtener. Probablemente su padre también lo fuera, además de ser amigo del marqués de Salamanca, con quien construyó el barrio de Salamanca de Madrid y quien, como es bien sabido, era masón. Y hace poco recibí la información de que, posiblemente, el marqués de Salamanca fuera a su vez amigo del padre de Torres*. Claro que no puedo afirmar si Torres era masón o no, pero sí que fue amigo de JR I, como se puede ver en unas cartas de Tárrega que conservamos dirigidas a él,  en las que se refleja la estrecha amistad de José con Torres. Y si  tenemos en cuenta esto, sería como cerrar el círculo por caminos insospechados, como muchas veces sucede en el juego de la vida, y de la masonería a la guitarrería se establecería un puente que, en este caso, explicaría porqué José hizo esa elección tan peculiar.

La afición a la guitarra por parte de los Ramírez era, por otra parte, evidente, ya que otro de los hermanos de JR II, Luis Ramírez de Galarreta, tocaba la guitarra, y presumiblemente también José tocaba la guitarra, lo que se deduce de las anotaciones que figuran en un libro de cuentas suyo que conservamos, donde se reflejan, periódicamente, ingresos por “clase de guitarra”. También su hijo, el 2º de esta dinastía, era guitarrista, aunque ni mi padre, ni mi hermano, ni mi sobrino Enrique, ni yo, tocamos la guitarra. Sólo mi sobrina Cristina siguió por ese camino, y en la actualidad estudia guitarra en el conservatorio.

Volviendo a JR I, como dato interesante  que sirve para describir su personalidad, está el hecho de que era el padrino de la mayoría de los bebés de su barrio. La razón de ello era que, en aquella época los bebés nacidos de familias que no tenían medios para pagar el bautizo de sus hijos, eran inscritos en los archivos de la parroquia como “pobre de solemnidad”, marcándoles de por vida, como una predestinación fatal. Pero cuando José era el padrino, se llevaba al sacerdote a la sacristía, desde donde se oían las voces de la acalorada discusión, hasta que el sacerdote siempre acababa por renunciar a realizar la inscripción nefasta. Finalmente, bastaba con que el cura viera a José encabezando la comitiva bautismal para que ya renunciara de antemano a hacer la anotación, como un pacto tácito de paz.

También contaba mi padre que,  por aquellos tiempos, había una guerra declarada entre tranviarios y carreteros. Como los tranvías sólo pueden circular hacia delante, y para los carreteros hacer la maniobra de ir marcha atrás era verdaderamente complicado, los conflictos que se producían en los cruces eran bastante frecuentes. Concretamente, en la entrada de la calle Concepción Jerónima, justo enfrente de la guitarrería de José, solía ocurrir que los tranviarios, al ver venir a un carretero de frente, entraban en el cruce y se paraban ante la carreta impidiéndole el paso. Así que el carretero se veía obligado a dar marcha atrás tirando de los caballos, con toda la dificultad y aparatosidad que ello implicaba. En más de una ocasión José salió en defensa del carretero, lo que concluyó en el hecho de que, cada vez que un tranviario veía a José apostado en la puerta de su guitarrería, inmediatamente se paraba cediendo el paso a la carreta, evitando así provocar las iras del aguerrido guitarrero.

JR I empezó su aprendizaje nada menos que a la edad de 12 años en el taller de Francisco González, en 1870, y se independizó trasladándose a la Cava Baja 24 en 1882. .Así que podemos decir que la dinastía de guitarreros Ramírez comenzó en 1870, aunque la firma nació en 1882, fecha que ponemos en todos nuestros escritos al referirnos a la fundación de la casa.

Creo que José Ramírez I es un gran desconocido, incluso para los que somos su familia, y me ha llevado tiempo indagar sobre él, sobre su vida y su personalidad que, si me fío de su carta astral y de algunas puntadas sueltas que fue dejando mi padre, JR III cuando hablaba de él, pienso que fue un personaje interesante, con una gran riqueza interior, pero con una imagen exterior austera y poco dada a expresar las complejidades de su naturaleza. De lo que no me cabe duda es de que fue un espíritu inquieto, un luchador que tuvo que afrontar una vida muy difícil, poblada de pruebas, de esas que “endurecen las vísceras”, como decía mi padre, pero que también desgastan, y cuyo legado obtuvo un reconocimiento inferior a lo que realmente representó para la evolución de la guitarra. Es decir, mucha lucha, logros valiosos y efectivos, destacados en su momento, pero fácilmente olvidados después.

En 1897 ganó la medalla de oro en la Exposición Regional de Logroño. Y su creación más conocida fue la guitarra de tablao, que desarrolló a petición de los guitarristas flamencos de la época que necesitaban una guitarra con potencia suficiente para hacerse oír en grandes espacios, a diferencia de las guitarras flamencas que, hasta entonces, se tocaban en espacios reducidos, en la intimidad de los grupos que “cabían debajo de un paraguas”. Pero las voces de esas guitarras de perdían en los tablaos, así que la guitarra que creó José fue un gran paso adelante, no sólo en el volumen, sino en su buena calidad.

Mi padre decía que Manuel, al instalarse por su cuenta, se llevó el diseño de la guitarra de tablao de JR I, y la continuó construyendo, aunque después fue realizando modificaciones que mejoraron el modelo hasta constituir la base de la actual guitarra flamenca. Sin embargo, yo no tengo esto tan claro. Creo más bien que la guitarra flamenca posteriormente desarrollada por Manuel es otro concepto totalmente diferente a la guitarra de tablao en la que, en principio, se basó. Pero no son modelos comparables. En nuestra colección tenemos tres guitarras de tablao de José que tienen  un sonido precioso, a pesar de que se trata de guitarras tatarabuelas. A los guitarristas que las han probado les ha gustado mucho su calidez y nitidez, y más aún a los clásicos que a los flamencos, lo que son las cosas. Son guitarras que suenan a historias olvidadas, a atardeceres de verano, a reunión de amigos; su sonido es cálido, íntimo, pero redondo y rico; una suena un poco metálica –es de arce, al fin y al cabo- y muy especial; las otras son de ciprés, un sonido al que estamos más acostumbrados. Y no hace mucho, un buen amigo* de esta casa me comentaba que tenía acogidas en su colección dos guitarras de tablao, una de José y otra de Manuel, y no veía ninguna diferencia significativa entre ellas.

También conservamos una guitarra de señorita, con un sonido encantador. Se llama Carmen. Al menos eso es lo que está escrito en el delicado dibujo de su cabeza. Y a lo largo de los años he recibido algunas fotografías de piezas únicas, de una notable belleza, construidas por José, lo que me llevó a comprender que era un gran artista, además de un buen guitarrero.

Es inevitable hablar de JR I sin hablar también de Manuel, y más aún después de revisar su recorrido profesional desde que se separaron. No cabe duda de que José fue el maestro de Manuel. Sin embargo parece ser que la propiedad del taller de Cava Baja 24 no era de José. Guiándome por una de las fuentes que he consultado, Manuel aparece como guitarrero en Cava Baja 24 en el año 1890, donde además vivió con su mujer y sus suegros hasta 1905, y en cuya planta baja su suegro tenía una hojalatería. Pero también es cierto que el piso de Cava Baja 24 lo heredó mi abuelo. De hecho, tenemos en la colección una guitarrita de escaparate con su etiqueta fechada en 1889, con esa dirección. Entiendo que esa casa fue heredada por mi abuelo, pues allí vivieron mis abuelos, mi padre y su hermano Alfredo, desde que llegaron de Buenos Aires hasta unos cinco años después del fallecimiento de mi abuelo JR II en 1957. Todavía me acuerdo de la casa y del portal, aunque yo era muy pequeña. Era un portal oscuro, pequeño, que olía a antiguo, con una portezuela chirriante de madera y cristal en la entrada, y a la izquierda daba la vuelta la escalera de peldaños desgastados de madera, la barandilla de forja.

El tema relacionado con el taller de Cava Baja es un poco confuso, ya que no dispongo de datos oficiales sobre la existencia del taller de los hermanos,  pero sí guitarras con etiquetas que lo certifican. En ese periodo de 1882 a 1886-87, José le enseñaría el oficio a Manuel.

La información que yo siempre tuve acerca de la relación entre los hermanos fue que Manuel en 1887-88 quiso independizarse y montar su taller en París, para lo que le pidió ayuda a José y éste le dejó dinero para poder realizar  su sueño. Luego resultó que Manuel, seguramente debido a algún imponderable que frustró el proyecto, se quedó en Madrid y terminó por instalarse en la Plaza de Santa Ana en 1890, aunque al parecer aún vivía en la Cava Baja. Más tarde trasladó el negocio a la calle Alrabán 11, aunque luego montó el taller en el número 6 y la tienda en el 10, y más tarde de nuevo en el 11, donde también trasladó su vivienda en 1910.  En esa dirección continuó su viuda hasta 1921.

Sin embargo, siguiendo la línea de la fuente citada anteriormente, me ha sorprendido el hecho de que más parece que fue José el primero en irse, ya que dejó el taller de Cava Baja en 1886-87, instalándose en la Plaza del Rastro 4, y allí permaneció durante un año para trasladarse a Concepción Jerónima 2, donde continuamos sus sucesores hasta 1995. En esa casa vivía su padre hasta su muerte en 1896. Lo extraño es que en realidad parece ser que Manuel continuó en la Cava Baja hasta 1905. Y me llama la atención que el periodo clave entre 1886 y 1888 en que los hermanos se separan,  se encuentra también el momento en que su padre, Domingo, hace sus últimas voluntades, en 1887, aunque falleciera 9 años después.

Durante mucho tiempo he creído, muy maravillada por cierto, que mi bisabuelo, JR I,  vivió en el establecimiento de Concepción Jerónima con su mujer y sus hijos. La razón de estar tan maravillada es porque yo conocía bien ese local, y era tan pequeño que me resultaba imposible entender cómo podía haber ahí, además del taller en la planta de arriba y la tienda en la de abajo, espacio para que viviera siquiera una sola persona. Al fondo había un servicio y una pequeña cocina; pero para dormir tendrían que haberse amontonado unos sobre otros y, aún así, no había sitio ni para eso. Claro que en cierto modo aquello me fascinaba y, a mis ojos, convertía a mis bisabuelos en unos magos con increíbles habilidades para el aprovechamiento del espacio (es notable lo que a veces somos capaces de creernos los que somos así de románticos y poco prácticos en ocasiones). Sin embargo, con las recientes indagaciones descubrí que mi bisabuelo, en aquél periodo, vivía en un piso de su propiedad en la Carretera de Extremadura, mientras su taller estaba en Concepción Jerónima, y la vivienda de su padre estaba en la misma dirección que tuvo que ser la vivienda a la que se mudaría más tarde, en 1895, un año antes del fallecimiento de mi tatarabuelo. Debo reconocer que esto me aportó un considerable alivio, aunque el asunto perdió para mí el encanto de que mis bisabuelos tuvieran el mágico don de hacer posible lo imposible.

En cuanto a la cocina que había al fondo de la tienda, es cierto que mi bisabuela María cocinaba ahí. Probablemente sería una medida práctica para comer donde pasaban la mayor parte del tiempo. De hecho, según me contaron, había un guitarrista flamenco que le gustaba mucho a mi bisabuela (cómo tocaba la guitarra, aclaro) y ambos se tenían mutuo afecto. Y cuando él iba a la tienda le gustaba sorprenderla cogiendo una guitarra y poniéndose a tocar, de forma que ella, en cuanto le oía, le reconocía de inmediato y salía de la cocina a saludarle y a escucharle tocar, emocionada.

Volviendo a los hermanos, el periodo en que trabajaron juntos, en la Cava Baja 24, estaría comprendido entre 1882 y 1887. Se entiende que sería ahí donde José le enseñaría el oficio a su hermano pequeño Manuel. Existe una guitarra* cuya etiqueta reza:

GUITARRERÍA
DE
JOSÉ RAMÍREZ DE GALARRETA Y HERMANO
CONSTRUCTORES
Con la dirección de Cava Baja 24

Lo mejor de esta guitarra es que, en su interior, la tapa está profusamente estampada con el siguiente sello:

FABRICA DE GUITARRAS
MANUEL RAMIREZ

Podría decirse que se trata de un ataque de ira, pero en cualquier caso está claro que Manuel se estaba reafirmando y creo que expresando un marcado deseo de independizarse así como su autoría de dicha guitarra. No parece un preámbulo muy pacífico en lo que respecta a la separación que más tarde se produjo. En realidad, no tengo ni idea de lo que verdaderamente sucedió entre José y Manuel. Lo único que sé es que dejaron de hablarse para siempre. Murió Manuel antes que José, sin haberse llegado a reconciliar. Es algo que a mi me impresionó mucho cuando mi padre nos lo contó. Y también saber que en tiempos de mi abuelo existía la prohibición tácita de no mentar a Manuel en modo alguno, como si jamás hubiera existido. Pero fue mi padre, JR III, quien le recuperó y restableció su lugar en nuestra familia.

En la carta astral de JR I hay un claro indicio sobre un infortunio relacionado con un hermano., algo que sin duda le causó un gran dolor que le dejó marcado para el resto de su vida. (Mi padre tenía este mismo punto en su carta, aunque en su caso el infortunio fue la muerte de su hermano Alfredo, y que le dejó una profunda herida). En el caso de Manuel, lo que se  refleja es una lucha de poder con un hermano que, como la vida misma demostró, terminó de forma dramática también para él.

A mí, personalmente, me gusta creer que en alguna dimensión de la realidad sus almas se reconciliaron, que quizá hubo algún planeta cómplice que en el último momento puso en sus mentes y sus corazones un pensamiento de afecto y de perdón, fuera cual fuera la ofensa y el ofensor. Quizá el recuerdo de cuando ambos, por su amor a la guitarra, por haber compartido sus conocimientos y talento, y porque fueron maestro y discípulo, les llevó a lugares comunes más amables de la historia que vivieron y que les hizo grandes, a cada uno a su manera. Lo cierto es que ambos dejaron un legado al mundo de la guitarra que ha contribuido a lo que ahora tenemos y disfrutamos, como guitarreros y guitarristas, y como aficionados también. La historia sigue, y que lo siga haciendo desde un cruce de caminos conciliador, donde mi padre se paró un momento para traer a Manuel de vuelta a casa, a nuestras raíces.

Así que termino este escrito reuniendo a José y a Manuel. Seguro que ambos, ya lejos de las rencillas que los malentendidos, y los resquemores traídos por una decisión que quizá se viviera como traición, ofensa o injusticia, verían ahora todo esto desde la serena perspectiva del tiempo que todo lo cura, y orgullosos de que sus tataranietos sigan amando y desarrollando el oficio que José emprendió cuando tan sólo tenía 12 años de edad.

Amalia Ramirez
Noviembre 2013

     
     * El apellido aparece a veces como Planet, o Planells, Planel, Planell, Plannell.
* Agradezco su colaboración a Pablo de la Cruz por sus aportaciones históricas sobre José Ramírez I y su amistad con Torres y su relación con Tárrega.  A Anselmo Lanzas, por facilitarme la información sobre las dos guitarras de tablao de los hermanos que atesora en su colección.  A Félix Manzanero, que nos abrió su tienda-taller para mostrarnos una guitarra muy especial de su colección cuya etiqueta reza: “José Ramírez de Galarreta y Hermano” de la Cava Baja 24, que menciono en este escrito. También hago extensivo mi agradecimiento a Xosé Crisanto porque es una rica y al parecer inagotable fuente de información sobre esta casa,  por los frutos de su investigación incansable. Dentro del mismo campo de investigación, agradezco sus aportaciones a nuestro nuevo amigo José Juan Fernández acerca de la aparición en escena de Antonio Ramirez de Galarreta y Planells, guitarrero de Logroño. Y, por supuesto, a Miguel Martínez, quien no sólo sigue prestándonos su memoria de las historias de esta casa, sino que nos acompañó al taller de Félix Manzanero con sus inventos para hacer unas estupendas fotos del interior de la guitarra de las “estampaciones compulsivas” del sello de Manuel.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
“En Torno a la Guitarra”. Ediciones Casa Ramírez. José Ramírez III.
“The Vihuela de Mano and The Spanish Guitar. A Dictionary of the Makers of Plucked and Bowed Musical Instruments of Spain (1200-2002).” The Sanguino Press.  José Romanillos Vega & Marian Harris Winspear.


JOSÉ RAMÍREZ DE GALARRETA



Tarrega´s letter


Jose Ramirez´s Account book 
"Carmencita" guitar




LOGROÑO´S EXHIBITION (1897)









ANTONIO DE TORRES (RAMÍREZ COLLECTION)



DOMINGO ESTEBAN RAMÍREZ DE GALARRETA




SIMÓN MARTÍNEZ ABAD Y SEGURA



PEDRO ANTONIO RAMÍREZ Y FELIPA ALCALDE






PEDRO ANTONIO RAMÍREZ DE GALARRETA





LUIS RAMÍREZ DE GALARRETA



GUITARRA JOSÉ RAMÍREZ Y HERMANO (COLECCIÓN DE FÉLIX MANZANERO )







 MANUEL RAMÍREZ








HISTORICAL HINTS (C.6)- IT ALL STARTED IN SALVATIERRA: JOSÉ RAMÍREZ I´S HISTORY


JOSÉ RAMÍREZ DE GALARRETA Y PLANET


It all started in  Salvatierra of Alava, town founded in 1256 by Alfonso X the Wise, villa of great importance in the eighteenth century, a crossroads of culture, music, commerce ... among France, the Basque Country, Navarra, La Rioja and Castilla, and located in the center of the Camino de Santiago. In this town Domingo Ramirez de Galarreta y Martínez de Abad was born, father of José Ramírez I, also born in the same locality.



It is said that there is nothing like doing those things one was born for and be brave enough to carry them out. And although nobody said it would be easy, it really is satisfactory when one goes for the things dictated by one’s heart.

And that was the case of my great-grandfather, José Ramírez I, the founder of this house, master of masters, among them, his younger brother Manuel should be brought out; at the same time, his brother José was a key personality in the development of Madrid’s School of Guitar Constructors. Some of his other disciples were Rafael Casana, Enrique García (who later established himself in Barcelona and at the same time was the master of Francisco Simplicio), Julián Gómez Ramírez (who established himself in Paris), Antonio Viudez and of course, his firstborn child José Simón, the second of the family saga.


José was born in Madrid the 27th of January 1858 at six o’clock in the morning. It was a curious coincidence – maybe a synchrony? – that this very same day, one century before, Wolfgang Amadeus Mozart had been born, and although the only thing that they had in common – from the astrological point of view – was the natal Sun in the very same degree as Aquarius, during their lives at least they shared their love for music. The other interesting coincidence is that two of José’s great-great-grandsons – my nephews Enrique and Javier – were also born the very same day one century later. I must add that Enrique is nowadays constructing guitars in our workshop and teaching the job to his sister Cristina.

This is not the first article I write about my ancestors taking some reference from their natal planets. The first I wrote was about Manuel Ramírez because it was ordered from Alhama de Aragón, the village where he was born. But had I felt like writing on my own initiative, to be fair, I would have started from the beginning, that is, from my great-grandfather José. He was the one that started this marvelous adventure; after all, I must say that he involved us all that came behind, from his youngest brother Manuel, to my nephews Cristina and Enrique.

What is the strength in the astral chart of José to have passed on his great passion for the construction of guitars? That was my first question when I decided to write about him. And I found the answer precisely in the forth house, the family one, the roots, the genetic inheritance… a close conjunction between Jupiter and Pluto at the height of the house, where its presence is more powerful. They tell us about an intense personality, even obsessive, and the expansive and transforming power of his nature, about the passion and enthusiasm, no doubt infectious, as well as being able to transcend every boundary; all these things were highlighted by his opposition to Mars in the highest point of his chart in the Meridian and Scorpio. Now I understand the origin of that bad temper my father talked about when he recalled him. And I also understand his strength when it came to start this road in the guitar world little-known, starting from scratch.


Although the truth is that I would not dare to say that he really started from scratch, because there is a family history of professional musicians, even the existence of a contemporary guitar maker. He lived in Logroño, in the number 52 of the Mayor Street, around the year 1890, and he was certainly his brother. According to our latest research his name was Antonio Ramírez de Galarreta y Planells. Maybe, if we follow track of this information we will get to know interesting facts that I will be delighted to share if I have more precise information.*


The truth is that, at present, we haven’t had any proof of the existence of any ancestor in the family who had this job, that’s why we always have believed that it must have been pure vocation, because his father, Domingo Ramírez de Galarreta y Martínez Abad, was a constructor, and as far as we know he enjoyed a quite healthy economic situation, so it calls our attention that José, his firstborn child, would choose such a bad paid job instead of taking up his father business, which were much more lucrative.



Nevertheless, there is a curious fact about Domingo, J.R. I’s father that could point in a different direction and this fact is that, to be more precise, he was constructor and master carpenter. We have to take into account that at that time, in Madrid, the Wood industry included guitar makers. Therefore it is easy to deduce that there was a relationship between Domingo and the guitar makers from Madrid, and of course Francisco González (J.R. I’s master) was among them. He was established as a carpenter/ cabinet-maker in 1849. It is not strange at all that Domingo’s three eldest sons (José, Antonio and Manuel) were guitar makers. Is it possible that Domingo was also a guitar maker? It’s a pity that at present, we don’t know the existence of any guitar that he could build, but it is a fact to take into account, especially now that we have discovered the existence of Antonio Ramírez de Galarreta working as a guitar maker in Logroño, a fact unknown to the present day.*


Returning to JR I, it is interesting, and it serves us well to describe his personality, the fact that José was the godfather of most of the babies of his street. That was because at that time, the babies that were born in families that could not afford for their baptism would register their kids in the parish’s archives as “solemn poor”, and that would determine the course of their lives as a fatal predestination. But when José was the godfather, he would take the priest to the sacristy, and the voices of the hot argument could be heard until the priest ended up not making the terrible inscription. Finally, it was enough that the priest saw José at the head of the baptism party and he would give up in advance to make the note, as if it were an unspoken peace pact.

My father would also tell us that, at that time, there was an open war between streetcar and cart drivers. Streetcars could only go forward and it was extremely difficult for cart drivers to maneuver to move backwards so conflicts in crossroads were quite frequent. Particularly, in the entrance of Concepción Jerónima Street, just in front of José’s guitar shop, it was usual that streetcar drivers, seeing a cart coming in their direction, would go into the crossroad and stop in front of the cart so it would stop. This way, the cart driver had to go back pulling his horses, and that was quite spectacular and difficult. More than once, José went in defense of the cart driver, and that ended up in the streetcar driver yielding way to the cart as they saw José at the door of his guitar shop, thus avoiding the hardened guitar maker going mad at them.

José started his apprenticeship when he was only 12 years old in the workshop of Francisco Gonzalez in 1870, and he became independent moving to the 24 of Cava Baja in 1882. So we can say that the dynasty of Ramírez guitar makers started in 1870, although the company started in 1882; this is the date we have in all our documents when we refer to the founding of the house.

Nevertheless, there is a fact, that investigating, led me to some conclusion that could point the origin of his inclination for the guitar world. My father always told us that his grandfather, Ramírez I, was a mason, in particular Master of Ceremonies, as he had the walking stick that represented the post. I must say that it was not strange, at the time, that professionals with some training were masons, which allowed them to get information and knowledge that would be impossible to attain by other means. Probably his father was also a mason, apart from being a close friend of the Marquis of Salamanca; they both constructed the Salamanca’s district in Madrid and, as it is well known, he was also a mason. And not long ago I could know that the Marquis of Salamanca was also friends with Torres’ father*. Of course I can’t state if Torres was a mason or not, but he was a friend of José. And if we take this into account, it could be as if closing the circle with unsuspected ways, as it usually happens in this game of life, and from masonry to guitar construction, a bridge would be established, that in this case would explain the reason why José took such a peculiar decision.

Among all the documents we keep, we have some letters of Tárrega addressed to my great-grandfather in which the close relationship between José and Torres is reflected. 

The Ramírez family had a passion for the guitar that was quite obvious, for one of the brothers of José II, Luis Ramírez de Galarreta, played the guitar, and presumably José also played the guitar; that can be deduced from the notes he wrote in one of his account books that we conserve; we can see there, periodical deposits for ‘guitar classes’. His son, the second of this dynasty, was also a guitar player; neither my father, nor my brother, my nephew Enrique or me play the guitar. Only my nephew Cristina followed his steps and nowadays she is studying guitar in the conservatory.

I believe that José Ramírez is quite unknown, even for the members of his family, and it has taken me quite a long time to look into his life and personality; if I trust his astral chart and the hints my father was leaving behind when he talked about him, I think he was an interesting character, with a greatly rich inner world, but with an austere appearance that didn’t reflect the complexities of his nature. What is out of question is the fact that he was a restless spirit, a determined person that had to face a quite difficult life, filled with tests, as my father said, those tests that ‘harden your guts’ but also wear you out; their legacy was poorly acknowledged for the importance it had in the evolution of the guitar. That is, much fighting, valuable and effective achievements, renowned at the moment, but later, they were easily forgotten.

On the year 1897 he was awarded with the golden medal of the Regional Exhibition of Logroño. His best-known creation was the Tablao Guitar. It was developed to meet the demands of the flamenco guitar players of the time, they needed a guitar with a sound powerful enough that could be heard in big places; different from the flamenco guitars that, up to that moment, were played in small rooms, in the privacy of the groups that would fit ‘under an umbrella’. But the voices of those guitars got lost in flamenco stages, so the guitar created by José was an important step forward, not only due to its powerful sound, but also because its quality was quite high.

My father used to say that when Manuel established himself on his own, he took with him José’s Tablao Guitar, and he went on constructing it, although afterwards, he did some changes that improved the model until it became the base for the present Flamenco Guitar. However, I am not quite sure about that. I really believe that the Flamenco Guitar Manuel developed later is a completely different concept from the Tablao Guitar on which, at the beginning, he was based. But these models are not comparable. In our collection we have three of José’s Tablao Guitars that have a beautiful sound, in spite of the fact that they are great-great-grandmother guitars. Those guitar players that have tested them have really liked their sound, their warmth and clearness, and paradoxically the classics liked them more than the flamencos. These guitars have the sound of forgotten stories, summer sunsets, meetings with friends; their sound is warm, intimate, but round and rich; one of them sounds quite metallic – in the end, it is maple – and quite special; the other ones are cypress, we are more used to their sound. Not long ago, a close friend* from this house said that in his collection he had two Tablao Guitars, one from José and the other from Manuel, and he could not find any meaningful difference between them.

We also keep the ‘Señorita’ guitar, it has a lovely sound. Its name is Carmen. At least this is what is written on the delicate picture of its beautiful head. All through the years I have received some pictures of unique pieces, they are really beautiful, they were constructed by José, which led me to understand that he was a great artist apart from being a good guitar maker. 

It is impossible to talk about José without talking also about Manuel, moreover, after revising his professional career since they separated themselves.

There’s no doubt that José was the master of Manuel. However, it seems that José was not the owner of the workshop in Cava Baja 24. Following one of the sources I have checked, Manuel appears as guitar maker in Cava Baja 24 on the year 1890, where he also lived with his wife and his parents in law until 1905, in the first floor his father in law had a tinsmith shop. But it is also true that the flat in Cava Baja 24 was inherited by my grandfather. In fact, in our collection we have a little shop window guitar with its label dated in 1889, with this direction. I understand that this house was inherited by my grandfather, because my grandparents, my father and his brother Alfredo lived there since they arrived from Buenos Aires almost five years after the death of my grandfather (JR II) in 1957. I still remember the house and the entrance hall, although I was very young. It was a dark and small entrance hall, it smelled like old, at the entrance there was a little squeaking door, made of wood and glass, and at the left the stairs rounded up with their worn out steps, the wrought iron handrail.

All those things related to the Cava Baja workshop are a little bit confusing, I don’t have the official data about the existence of the brothers’ workshop, but there are guitars with labels that certify it. During that period, from 1882 to 1886-87, José would teach Manuel the job.

The information I always had about the relationship between the brothers, was that in 1887-88 Manuel wanted to establish himself on his own and set his workshop in Paris, it is possible that he was encouraged by the experience of Julián Gómez Ramírez; to do that, he asked José for help and he gave him some money for him to make his dream come true. In the end Manuel, surely due to something unexpected, saw his project frustrated and he stayed in Madrid and ended up settling himself in Santa Ana square in 1890, although it seems that they still lived in Cava Baja. Later on, he moved his business to Arlabán Street 11, although he then set up the workshop in number 6 and the shop in number 10, and later again in number 11, where he also moved his house in 1910. This was the address of his widow until 1921.

However, following the line of the aforementioned source, I was surprised by the fact that it seems that it was José the first to leave, as he left the Cava Baja workshop in 1886-87, setting up in the Rastro Square 4. There, he stayed for a year to move again to Concepción Jerónima 2 where we, his heirs, continued until 1995. This is the house where his father lived until he died in the year 1896. The strange thing is that it really seems that Manuel continued in Cava Baja until 1905.

It calls my attention that the key period between 1886 and 1888, when the brothers got separated, is the same period when his father writes his last wills in 1887, although he died nine years later.

During a long time I have believed, quite bewildered, by the way, that my great-grandfather lived in the Concepción Jerónima shop with his wife and sons. The reason why I was so bewildered is because I knew this establishment quite well, and it was so small that I found it very difficult to believe how the workshop, the upper floor and the shop downstairs could leave any space for a person to live there. At the back there was a toilet and a small kitchen; but they would have to sleep stacked one over the other, and even this way, there was no space for them all. Of course, in a way, that turned my great-grandparents into wizards with incredible abilities to take advance of such a small space - it is outstanding what we, romantics and not practical at all people, are able to believe sometimes. However, with my recent investigations, I discovered that at that time, my great-grandfather lived in his flat in Carretera de Extremadura, while his workshop was in Concepción Jerónima, and his father’s house was in the same address; it must have been the house where he moved later, in 1895, a year before the death of my great-great-grandfather. I must say that this provided me with great relief, although the matter lost for me the charm that it had to believe my great-grandparents had the magic gift to make possible impossible things.

As for the kitchen at the back of the shop, it is true that my great-grandmother used to cook there. It probably was a practical measure to eat in the place where they spent most of their time. In fact, as I was told, there was a flamenco guitar player that my great-grandmother liked a lot (the way he played the guitar, of course) and both were quite fond of each other. When he went to the shop, he liked to surprise her picking a guitar and playing it, so she would recognize him immediately and left the kitchen to greet and listen to him play, and she always was quite touched.

Coming back to the brothers, they worked together in Cava Baja 24 during a period of time between 1882 and 1887. It is understood that it was there where José taught the job to his younger brother Manuel. There is a guitar* with the following label:

GUITAR SHOP
OF
JOSÉ RAMÍREZ DE GALARRETA AND BROTHER.
GUITAR CONSTRUCTORS.
And the address was Cava Baja 24.

The best thing about this guitar is that at the inside of the top the following stamp is profusely printed:
GUITAR FACTORY
MANUEL RAMÍREZ.



It could be said that this is a fit of rage; anyway, it is clear that Manuel was reaffirming himself, and I think he was showing his great desire to become independent as well as assert the authorship of the aforementioned guitar. It does not seem to be a very pacific preamble in their later separation.

Actually, I have no idea about what happened between José and Manuel. The only thing I know is that they stopped talking to each other forever. Manuel died before José, they never reconciled. I was really impressed when my father talked to me about this. And also knowing that during my grandfather’s life there was an unspoken prohibition not to mention Manuel in any way, as if he had never existed. But my father (JR III) was the one who recovered him and reestablished his place into the family.

In José’s chart there is a clear sign about a misfortune related to a brother, something that, no doubt, caused him great pain that marked him for the rest of his life – my father has this very same point in his chart, although in this case, the misfortune was the death of his brother Alfredo, which left him a deep wound for the rest of his life. In the case of Manuel, what it reflects is the fight for the power with one brother that, as life itself demonstrates, ended up dramatically also for him.

I personally like to believe that in some dimension of reality, their souls reconciled, that perhaps there was some accomplice planet that in the very last moment put in their minds and their hearts an affective and forgiving thought, whatever were the offense and the offender. Maybe the memories of both of them, of their love for the guitar, because they shared their knowledge and talent and because they were master and disciple, took them to friendly and common places of the history they lived and made them big in their own way. The truth is that both of them left a legacy to the world of the guitar that has contributed to what we have and enjoy as guitar makers and guitar players, and as fans of the guitar world too. The history goes on and I hope it continues from the conciliating crossroad where my father stopped in a moment to bring Manuel back home, to our roots.

So I finish this writing reuniting José and Manuel. I am sure them both, far from grudges brought by misunderstandings and resentments caused by a decision that was lived as a betrayal, offence or injustice, would now see everything from the serene perspective of time that heals every wound; and they would be proud that their great-great-grandchildren keep on loving and developing the job José started when he was only 12 years old.

*        For their collaboration thanks to: Pablo de la Cruz for his historic contribution about José Ramírez and his friendship with Torres and his relationship with Tárrega. Anselmo Lanzas for providing me with the information about the brothers’ two Tablao Guitars that he treasures in his collection. Félix Manzanero for opening the doors of his workshop-shop to show us a really special guitar from his collection, the one that says in its label: ‘José Ramírez de Galarreta and brother’ in La Cava Baja 24, that I mention in this article. José Juan Fernández who discovered us Antonio Ramírez de Galarreta y Planet, guitar maker in La Rioja and brother of José and Manuel. I also thank Xosé Crisanto because he is a rich source of information about this house due to his tireless investigation. Within the same field of investigation, I am grateful for the contribution of our friend José Juan Fernández about the coming into stage of Antonio Ramírez de Galarreta y Planells, guitar maker in Logroño. And of course, to Miguel Martínez; he is not only lending us his memories of the history of this house, but he also came with us to Félix Manzanero’s workshop with his inventions to make excellent pictures of the inside part of the guitar of the “compulsive impressions” of Manuel’s stamp.



*
BIBLIOGRAPHY.
José Ramírez About the Guitar. Ed. Casa Ramírez.


José Romanillos Vega & Marian Harris Winspear The Vihuela de Mano and the Spanish Guitar. A Dictionary of the Makers of Plucked and Bowed Musical Instruments of Spain (1200-2002). The Sanguino Press.




JOSÉ RAMÍREZ DE GALARRETA



Tarrega´s letter


Jose Ramirez´s Account book 
"Carmencita" guitar




LOGROÑO´S EXHIBITION (1897)









ANTONIO DE TORRES (RAMÍREZ COLLECTION)


DOMINGO ESTEBAN RAMÍREZ DE GALARRETA





SIMÓN MARTÍNEZ ABAD Y SEGURA




PEDRO  ANTONIO RAMÍREZ Y FELIPA ALCALDE






PEDRO ANTONIO RAMÍREZ DE GALARRETA






LUIS RAMÍREZ DE GALARRETA



JOSÉ RAMÍREZ AND BROTHER GUITAR (FÉLIX MANZANERO COLLETION)







WORKSHOP OF MANUEL RAMÍREZ