VIAJE A KUALA LUMPUR



VIAJE A KUALA LUMPUR (21 a 26 Octubre de 2016)

Mi sobrino José Enrique y yo aterrizamos en Kuala Lumpur el 22 de Octubre por la tarde. En el aeropuerto nos recogió Andrew Chew, general manager  de Guitar Store, nuestros distribuidores en Malasia, y nos llevó al hotel para dejar nuestro equipaje y refrescarnos un poco. El hotel estaba comunicado con un mall el cual a su vez estaba comunicado con otro mall… y lo que pudimos comprobar durante nuestra estancia es que los malls han invadido la ciudad y se comunican entre sí. Y entendimos que existe una buena explicación para ello, pues como el calor y la humedad son tan elevados, sobre todo en esa época del año en que hay lluvias casi constantes, resulta que se vive muy bien dentro de los centros comerciales, un refugio donde disfrutar de una temperatura agradablemente regulada para pasar el rato. Aún así, salimos a la calle, nos llovió de repente en más de una ocasión –y lluvias realmente torrenciales- y nos animamos, pese a todo, a visitar las Cuevas Batu, cuya entrada está custodiada  por una estatua dorada de 42 metros de altura. Se trata de un templo hindú, al parecer el mayor centro espiritual hindú fuera de la India. Para entrar subimos, heróicamente, los 272 peldaños, y hasta nos hicimos fotos con uno de los monos que habitan ahí y que están evidentemente acostumbrados a la continua afluencia de visitantes al templo.
Aunque no subimos a las torres Petronas,  decidimos verlas desde un bar que un amigo de mi sobrino le había recomendado muy insistentemente, el Heli Lounge Bar. Nos perdimos. Nos perdieron. Observamos que puede ser complicado pedir orientación en Kuala Lumpur a la gente, siempre amabilísima, que te encuentras por la calle. Pero finalmente logramos encontrar la entrada al edificio en cuya última planta estaba el bar que resultó ser un lugar estupendo, con unas vistas impresionantes de la ciudad, y pudimos disfrutar de unas ricas cervezas mientras veíamos las torres iluminadas, y el resto de la ciudad con los colores de la noche de Kuala Lumpur.
El lunes  24 comimos con nuestros anfitriones, el equipo directivo de Guitar Store, Kuah Wei Chin, Low Kia Soon, Jordan Kuah, Ice Hoong Qiu Xia y Andrew Chew, antes de la presentación, para la que habíamos sido invitados. La presentación la llevamos a cabo en una de sus tiendas, la histórica, es decir, el local en el que empezaron su negocio y a partir del cual fueron creciendo hasta convertirse en una referencia clave para los amantes de la guitarra en Malasia.
Cuando me invitaron a hacer la presentación varios meses antes, me propusieron hacerla en domingo, pero yo, pensando que no sería adecuado hacerles trabajar en festivo, les propuse que mejor la lleváramos a cabo el lunes, y aceptaron. Pero aceptaron porque son unas buenas personas y muy complacientes. Y es que una vez ahí me enteré de que habían propuesto el domingo porque era el día en que habría una mayor asistencia, y no el lunes en que mucha gente estaría trabajando. Y aunque hubo bastante asistencia, el local no llegó a llenarse del todo, como habría sucedido en caso de haber hecho la presentación el domingo. Así que aprendimos una cosa más, y aceptaremos cualquier propuesta que nos hagan en el futuro de hacer una presentación en un festivo.
Antes de la charla, tuvimos una reunión con todo el equipo directivo y comercial de Guitar Store, para explicarles detalles técnicos de nuestros modelos, e información que facilitara su venta.
Y a continuación tuvo lugar nuestra charla sobre nuestra familia guitarrera que despertó un gran interés, y muchos de los presentes dieron muestras de complicidad al conocer muchos detalles de nuestra historia, como nos suele suceder cada vez que hacemos esta presentación. Enrique hizo su demostración de cómo hacemos los mosaicos de nuestras bocas, que tuvo mucho éxito, como suele suceder. Es un trabajo bonito, y nadie que nunca haya hecho un mosaico tiene una idea de lo laborioso que es.
Entre los asistentes durante nuestra charla, había un profesor de guitarra chino,  Mr. Chin Seong Sum, que era un gran entusiasta de Ramírez.  Nos hizo pasar un buen rato contando anécdotas, historias de guitarristas y nos hizo partícipes de su alegría, pues  por fín había podido comprar una Ramírez, lo cual había sido su sueño de toda la vida.
El último día Low nos invitó a un Happy Hour,  y creo que nos tomamos todas las cervezas del bar pese a lo cual salimos indemnes, inexplicablemente. Lo cierto es que lo pasamos muy bien hablando de todo un poco, compartiendo vídeos, historias y conociéndonos mejor.

El 26 de Octubre cogí el avión camino de Shanghai, donde Marisa Sanzano y Arancha Prieto me esperaban en Music China. Y dejé a Enrique en Kuala Lumpur, pues tenía que regresar a Madrid a continuar con su trabajo de construir guitarras.

Amalia Ramírez

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